Palavreiros no Portal da UNESCO
(World Poetry Directory)
Este site tem a honra de ter sido incluído 
no portal da UNESCO 
em 21 de Novembro de 2001.

José Geraldo Neres


Claroscuro” leyendo Oscar Portela (Argentina)
"El rito del adiós" - para el libro "Encuentro" de Francisco Alarcón (Venezuela)
Las pupilas iluminadas como las puertas en la desnudez del alma. - En "Los juegos de Elisa" - de Blanca Castellón (Nicaragua).

 


El rito del adiós.

                 para el libro "Encuentro" de Francisco Alarcón

"Todas las cosas se entreabren
un instante, te desgarran con dientes amados,
en un continente de amnesia, de promesas
en los paraísos de la catástrofe." Enrique Molina - Buenos Aires - 1910

                 Es ineludible. El silencio busca sus pasos en la ruta abierta. Su esencia descubierta en las aguas cadenas. Sigo la pluma fúnebre. Subo al sueño pasado. Soy una figura desafiante. El tintero oculto en el martirio de los años. Soy las puertas, la blasfemia con puñal o arma forjadas en palabras. Pero la sombra espera en la calle. Una epígrafe para la tierra que grita; ¿Adónde está la claridad? ¿Somos seres diferentes?¿Amistad? ¡Libertad! ¡Busca la travesía de esa mi dolor mortal! "Ser poeta se es una obligación". Ser la locura que el odio dorado que me ofreciste; ser el Nuevo Continente. Venga para la fiesta brava, tan poética y fecunda, venga a sentir esa Patria grande; mi tierra. Sienta el ritmo de los paisajes y crecerá el sol.

                 "Vida sin historia, la furia circula, vagamente, en los bordes del infierno. Es el intelecto al servicio del siervo. Es el siervo errante". Encuentro sepulcros y suelos que en los abraza en instantes de confusión. Es la barbarie en crestas de sangre que enlaza la caída. Pero no tumba el viento entre ojos y corazones. En el desierto descubro un niño. Su cuerpo creció como quien crece sin parar y sin libertad y anda desnudo, cubriendo la faz sin poder mirada para atrás y sin conocer el fruto, y se tendrá ese fruto para comer. "La sombra no permite que se encuentre con la orilla del río, ver como discurre el agua y beber el elixir de los dioses muertos". Dejar su cruz en el calvario. "Quiero el silencio abrazado en un minuto de paz, conocer la suerte en momentos de miedo, mirada para espejo y reconocer el tiempo, mi gana yo no encuentro". Pero ojo para el espejo y él grita; ¡Muere Poeta! ¡Corre en búsqueda de un milagro! Voz oculta, voz de la desesperación, clamores que fallecen en la nebulosa de una dictadura. ¡Muere Poeta! ¡Corre en búsqueda de un milagro!

                 "Hoy no soy nadie, perdí mi identidad. Perdido seguiré para el desierto insólito. Quiero lo que no es y luto por el que fue. Perdido ando, perdido anduve". ¡Pero la poesía no es cosa negociable! "Perdido ando, perdido anduve".

José Geraldo Neres

16/dezembro/2004.

© Francisco Alarcón, Caracas, (Venezuela) - Enero 2005
Vismar Ediciones

Correo electrónico
falar@cantv.net

Página Web
www.poesias.venezuela.com




Claroscuro

                 para Oscar Portela

“La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,
pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos”. Federico García Lorca

                 Toda la noche combatí con un ángel - en la sombra de un ejército estéril -  Pocas lágrimas, pocas palabras.      En los ojos una danza coral con secretos demonios, la fragilidad humana era un canto de sangre cayendo fuera del tiempo.      Las horas; escombros del tiempo rodeado de serpientes.      En la caverna de una música perdida - mi boca se encontraba con las notas cortadas de toda la poesía andaluza -      Cuerpos de piel exaltada son los misterios que torturan el viento.      Son ojos labios que presiden los espejos, viven en las aguas del silencio.

                 En las puertas del patio de su alma - con golpes de ira - bailaremos con Cronos. La boca guiará sus pasos; al naufragio. Boca de preces y bendiciones, y en mi cintura el fuego de los dioses exiliados.                                    
           
¡Oh señor, y en mí sólo crece el desierto a la que me condenaste!

                 Soy el cuerpo del niño que desafía el sol y entra al oscuro bosque con las ardidas naves del verbo proferido por el deseo del otro que fui.      Soy el vuelo de los ángeles sin palabras, y que ahora cantan la canción del vacío. Una pálida danza (el único vigía, el último testigo del infierno) la mano a guiar esta sombra que la muerte no presencia.      Las aves van a migrar en otro corazón y las flores son las aves que ahora me abandonan; son los crucifijos de mis ojos.      ¡Paso de danza que no alcanza el presente!      ¿Seré yo; un espectro?      ¿O la gran voz del desierto que crece?      Toda la noche combatí un ángel en mi caballo blanco. ¡Mi corazón de niño mató el caballo con el cual atravesaba los sueños!            ¿No era este mi hogar?

José Geraldo Neres - Leyendo “Claroscuro” de Oscar Portela

Dezembro/2004

Oscar Portela


Página Web
www.universoportela.com.ar


Claroscuro

                 para Oscar Portela

“O sangue baixava pelo morro e os anjos a procuravam,
mas os cálices eram de vento e ao fim enchia os sapatos”. Federico García Lorca

                 Toda a noite combato um anjo - na sombra de um exército estéril - poucas lágrimas, poucas palavras.          Nos olhos uma dança coral com secretos demônios.          A fragilidade humana.          O canto de sangue caindo fora do tempo.          As horas, entulhos do tempo rodeado de serpentes.

                 Na caverna de uma música perdida - minha boca se encontrava com as notas cortadas de toda poesia andaluza - corpos de pele exaltada nos mistérios que torturam o vento.          São olhos, lábios que presidem os espelhos, vivem nas águas do silêncio.

                 Nas portas do pátio de sua alma - com golpes de ira - dançaremos com Cronos.          A boca guiará seus passos ao naufrágio.          Boca de preces e bênçãos, e na minha cintura o fogo dos deuses exilados.

                 Oh senhor, e em mim só cresce o deserto à que me condenaste!

                Sou o corpo do menino que desafia o sol e entra no escuro bosque com as ardidas naves do verbo proferido pelo desejo do outro que fui.          Sou o vôo dos anjos sem palavras, e que agora cantam a canção do esvaziamento.          Na pálida dança (o único vigia, a última testemunha do inferno), a mão a guiar esta sombra que a morte não presencia.          As aves vão migrar noutro coração e as flores são as aves que agora me abandonam - os crucifixos dos meus olhos.          Passo de dança que não atinge o presente! Serei eu, um espectro?          Ou a grande voz do deserto que cresce?

                Toda a noite combato um anjo em meu cavalo branco.          Meu coração de menino matou o cavalo com o qual atravessava os sonhos!

                Não era este meu lar?

 

José Geraldo Neres - Lendo “Claroscuro” de Oscar Portela

Dezembro/2004



Las pupilas iluminadas como las puertas en la desnudez del alma

                 Sobre "Los juegos de Elisa" – de Blanca Castellón


                 ¿Espanto? Los pensamientos decoran su jardín. Se bañan en las horas. Elisa lava cada palabra. ¿Renuncia? Tempestad que canta en la cuerda de la guitarra silvestre. Saca los pensamientos de su cabeza. Con ellos decora los rincones vacíos del hogar. Llena las alacenas. Los coloca en repisas, mesas de noche, los reparte con equidad entre las flores malas de su jardín para que la dejen en paz. Para no enloquecer. Es su encuentro con lo que llamamos mundo. Canta al sol mayor la melodía que lo haga entender: ella no puede iluminar todos los caminos que van a Roma. El tiempo en su juego plateado. De pupilas iluminadas como las puertas en la desnudez del alma. Del ritmo líquido de la eternidad. Busca su futuro y arranca las líneas muertas en las palmas azules de sus manos. Escribe con tinta china sobre su gruesa pierna: que los animales, las plantas, los seres humanos, el tiempo y el espacio son piezas de su juego plateado. A veces gana. A veces pierde. A veces llora. A veces ríe sin querer. Se da golpes en el pecho, se agita en el silencio de las cartas del Tarot. Elisa es la verdad en la rigidez del cactus. Arroja sus bajas pasiones literarias por los escalones hacia el infierno. Es un par de lágrimas en el horizonte; los siete sacrificios - la modernidad. Ella sigue el curso natural del juego y escupe mañanas. Tiene un criadero de estrellas en la boca de la muerte. Buscar un diálogo con el crepúsculo. ¿Paso incierto que perturba algunas almas? Nunca. Salpica su rostro con aguas de mayo. Se llena de tinta. Te suplica un intercambio de líquidos vitales para jugar a que eran olas.

                ¡Elisa viajera! Es mujer del globo en movimiento. Elisa juega. Es una flecha envenenada en el laberinto imaginario. Tiene la gracia de transformarse en eco de todos los pájaros. Su viaje es el lugar donde crece la inquietud. Pisa con pies desnudos la eternidad. Posa para tu lente en medio de los agujeros negros. Te ofrece dulcemente piedras y vuelos en el subterráneo. Le encanta alborotar tus alas. ¡Qué ganas de burlarse de la tierra! Canta como una navaja. Desprende de su cuerpo las antiguas historias. Movimiento de la muerte, la poesía. Brinda por la vida. Ella, una llave, una ventana que provoca a la curiosidad. Elisa teje su propio destino. ¿Quién llegará a entender sus juegos? Yo no la entiendo, ni consigo aprobar su paso incierto por las viejas calles empedradas, aunque las llagas de sus pies supuran esa belleza sanguinolenta que perturba algunas almas. ¿Su alma primitiva? Aire. Tierra. Fuego. Agua. Yo misma la he vigilado detrás de su alma y me ha sorprendido descubrir que los ojos le crecen con la sangre. La pausa que se termina y se inicia. El tiempo en las calles en ruinas. El silencio entre voces. ¡Elisa es una pregunta! Y los hombres no están dispuestos a fundirse en su fuego. Algunas palabras le producen úlceras en la punta de la lengua y heridas en las yemas de los dedos. Elisa se deleita en ese ardor intenso como el amor. ¡Elisa - música que interpreta los años - es una pregunta! Elisa no es propiamente humana. Viene a ser una cascada incoherente a las nuevas leyes del globo en movimiento.

                Esas son algunas de las imágenes que se prenden en las retinas, una primera lectura, sin ninguna pretensión, sólo la invitación para viajar con Elisa, ¿Quién le va a creer la historia que conserva aprisionada en sus puños? Sin se importa con el rumbo de los juegos, sólo el placer de la lectura. Es cierto que que otras imágenes se perdieron en el laberinto, cabe cada lector descubrir otras imágenes, otros juegos, símbolos. Elisa. Vaya amiga. Admiradora de las arañas. Ladronzuela de sus telas. Pilluela de las exhalaciones del cosmos.

Mira la lluvia, como si me vieras dibujando el paraíso. Entiéndela. Es la misma humedad que te ofrezco en los días comunes. Huele la lluvia. Mójate las manos.
Escucha cómo se cuela mi silencio en sus gotas.

                (Fragmentos del libro "Los juegos de Elisa" – de Blanca Castellón)


Correo electrónico
amadelespiritu58@hotmail.com

Página Web
http://www.blancacastellon.com/

José Geraldo Neres - Leyendo "Los juegos de Elisa" – de Blanca Castellón - Nicarágua

dezembro/2004